Consejos para atribuir fuente y redactar citas

CONSEJOS PARA ATRIBUIR FUENTE Y REDACTAR CITAS PERIODÍSTICAS


Imagen tomada de Internet.

Un redactor de relatos periodísticos enfrenta la misión de exponer información mediante dos recursos: narraciones, si ha observado algún acontecimiento, o citas si ha entrevistado a una fuente. Algunas veces, los aprendices del oficio encuentran dificultades para atribuir fuente y redactar citas y, por impericia, menoscaban la calidad del mensaje.

Aprovecho en estos apuntes algunos ejemplos identificados por los estudiantes de mis talleres de Redacción Periodística en la Universidad Mayor de San Simón para analizar once casos de faltas profesionales frecuentes.

He transcrito las muestras publicadas en medios impresos y, en algunos pocos casos, digitales. He pintado las alternativas de solución con cuatro colores: amarillo para las narraciones que identifican a las fuentes, verde para los verbos declarativos, rojo para los marcadores de redacción, celeste para las citas (incluidas paráfrasis) y lila para las narraciones de contexto.

1. Cita atribuida a una fuente indeterminada

Uno de los principios fundamentales del periodismo consiste en identificar plenamente a una fuente cuando un redactor le atribuye una cita. En la práctica de algunas salas de redacción, algunas veces, añaden el pronombre proclítico SE a los verbos declarativos (transitivos) convirtiéndolos en impersonales, es decir, con sujetos indeterminados o desconocidos. Veamos un ejemplo en una noticia sobre la liberación de un exguerrillero chileno detenido en La Paz:


¿Quién especula? La cláusula subordinante contiene una forma verbal impersonal: SE ESPECULA. Esta expresión indica la indeterminación del sujeto que habla. Los lectores desconocen a la fuente de la paráfrasis. El redactor omite, por falta de rigor profesional, la identificación, al menos parcial, de las personas que especulan; puede escribir:

Fuentes próximas al gobierno de Santiago especulan que presiones de grupos radicales chilenos habrían influido en la decisión del gobierno boliviano para liberarlo.

Así disminuye el grado de indeterminación del sujeto, lo que ayuda a la comprensión de los lectores. En otro ejemplo, referido a un policía señalado por corrupción, un periódico publica:


El sujeto, no expresado gramaticalmente, es vago y confuso. ¿Quién conoció? Los lectores comprenden que la población conoció los antecedentes de tal exdirector de la Felcn. ¿La indeterminación del sujeto es intencionada? Sí, por impericia del redactor. Puede informar:

El martes por la tarde, las redes sociales difundieron que el exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), entre 2007 y 2008, había sido detenido, después de que su beneficio de detención domiciliaria fuera revocado.

Los periodistas enfrentamos la responsabilidad profesional de investigar quién o quiénes difundieron esa información. Con el fin de ilustrar la solución, elegimos libremente a las redes sociales como la fuente. Lo esencial es que los redactores identifiquen, mejor si plenamente, a los sujetos que hablan.

2. Citas que incluyen expresiones en primera persona redactadas con estilo indirecto

Cuando una cita incompleta incluye alguna expresión en primera persona, un periodista redacta solo con estilo directo, pues escribirla con estilo indirecto confunde al lector: ¿El informador es observador o es protagonista? Veamos un ejemplo:


La fuente, Augusto Andaveris, habla en primera persona porque es el protagonista de la historia y presenta su testimonio. Para diferenciarse de la fuente, el periodista escribe con estilo directo y fuente antepuesta:

Augusto Andaveris manifestó: “Lo que me pasó es parte del fútbol, los jugadores estamos expuestos a esta clase de lesiones. Ahora no quiero pensar en lo que me pasó y prefiero enfocarme solamente en mi recuperación”.

El próximo ejemplo adolece de similar defecto profesional:


Para superar la ambigüedad, un redactor puede emplear el estilo directo con fuente pospuesta:

“No sé qué decisión tomarán acá, […], Argentina no tiene por qué inmiscuirse, es una decisión soberana de Bolivia, pero -a efectos prácticos- para mí sería lo mejor”, aclaró el embajador.

En el tercer ejemplo, el estilo de redacción “sugiere” que el periodista se involucra en el problema:


En este caso, tras cambiar el verbo declarativo, un redactor puede recurrir al estilo directo con fuente antepuesta:

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, preocupado declaró: “Este es un año muy difícil y complejo para nosotros, nos vamos a las elecciones más difíciles y desde afuera nos quieren tumbar”.

Siempre es recomendable añadir alguna circunstancia de la intervención de una fuente; en el caso anterior –por ejemplo– el modo de la declaración, supongamos “preocupado”. La paráfrasis del próximo ejemplo incluye una expresión en primera persona del plural:


Una opción de solución consiste en recurrir al estilo directo con fuente intercalada: A partir de ahora, aseguró Calderón, ya no permitiremos más ultrajes a la imagen de la Policía. Este tipo de defectos profesionales es frecuente. Con un poco de práctica, es posible superarlos. Aclaro que, cuando un redactor parafrasea alguna cita, siempre escribe en tercera persona. 

3. Cita incompleta atribuida simultáneamente a dos o más fuentes personales

Es incoherente atribuir simultáneamente una cita incompleta (textual) a dos o más fuentes personales porque implica que dichas fuentes “declararon en coro”, lo que –las más de las veces– distorsiona la situación, salvo que se trate –por ejemplo– de una marcha o de la barra brava de algún equipo de fútbol.

Si las fuentes expresaron ideas similares, corresponde que el periodista les atribuya una paráfrasis o, mejor, que la cita se adjudique a una fuente plena o parcialmente identificada, lo que depende de la calidad de la reportería.

En la primera oración del ejemplo, el redactor atribuye una paráfrasis a una fuente colectiva: los vecinos. En la segunda oración, en cambio, les atribuye una cita incompleta:


Debió atribuirles una paráfrasis con estilo indirecto en la segunda oración:

[Primera oración]. Contaron que viajaron a La Paz para lograr su objetivo.

También puede atribuir la cita incompleta a un dirigente y redactarla con estilo directo y fuente pospuesta:

[Primera oración]. “Hemos peregrinado hasta La Paz para conseguir el servicio”, narró uno de los dirigentes.

En el subsiguiente ejemplo, ocurre una falta similar. En la oración, equivocadamente, el redactor atribuye una cita textual a dos fuentes: un tío y un compañero de curso.


Puede atribuir una paráfrasis a ambas fuentes y redactar:

Ella era incapaz de destrabar el arma para percutirla porque era débil y diestra, declararon, por separado, un tío y un compañero de curso.

Por el contexto de la noticia, es mejor que el periodista atribuya la cita incompleta a una sola fuente: el tío:

“Estas armas tienen seguro y hay que destrabarlas para percutarlas [sic]. Ella no tenía la fuerza para hacerlo menos con la mano izquierda, pues no era zurda”, explicó un tío de la víctima.

En el tercer ejemplo, la primera oración intenta ser narrativa, aunque utiliza un verbo copulativo: ser. En la segunda, el redactor atribuye erróneamente a ambas fuentes una paráfrasis combinada con una cita incompleta poco relevante:


La mejor opción consiste en redactar una sola oración y parafrasear:

Los gestores de esta iniciativa, Amalia Canedo, Gabriela Olivera y Mauricio Canedo, indicaron que, más allá de un centro cultural, piensan en el 8B como un escenario de interacción de los artistas con el público.

Es coherente atribuir una cita incompleta a dos o más fuentes personales cuando la declaración de estas se extrapola de una carta, un manifiesto o cualquier otro documento. 

“Cuando un gobernante moviliza parte significativa de la población para agredir periodistas y vehículos, hace tambalear a uno de los pilares de la democracia”, afirmaron las instituciones en un comunicado conjunto.

El periodista atribuye una cita textual a varias instituciones porque la fuente es documental, específicamente un comunicado. Es correcto, por otro lado, atribuir simultáneamente una cita textual a varias fuentes personales cuando cantan en coro:

Un grupo de fanáticos gritaba en la tribuna norte del Félix Capriles: “Nos llenaron de deudas, nos metieron demandas, lo que nunca pudieron fue parar a esta hinchada, que a pesar de los años siempre estuvo a tu lado. ¡Wilstermann querido!, ¡Wilstermann querido!”.

Los periodistas representan los eventos con palabras que los reconstruyan fielmente. Lo esencial que los lectores comprendan las noticias.

4. Plagio o paráfrasis presentada como narración

Los periodistas obtienen información de dos formas: por observación directa (trabajo de campo, reportería) y por entrevistar a una fuente (cobertura de fuentes). Si observa, narra; si pregunta, atribuye la respuesta a la fuente. Algunas veces, los redactores exponen información de una fuente como si la hubiera obtenido por cuenta propia (observación) y la parafrasean sin atribuir fuente y las exponen como si fuera una narración. En el ejemplo:


Aparentemente el párrafo de dos oraciones es narrativo. No puede serlo porque contiene información que solamente una fuente puede proporcionar al periodista, es decir, el reportero no puede obtener tal información por observación directa. Además, ambas oraciones contienen verbos en tiempo futuro y no es coherente “narrar en tiempo futuro”. Claramente, debe atribuir la información del párrafo a una fuente:

La Federación Boliviana de Atletismo anunció ayer que alrededor de un centenar de atletas de siete países se inscribieron para participar en ocho pruebas de los Grand Prix Mario Paz y Julia Iriarte previstas para hoy y el viernes desde las 08:30.

Solo las fuentes pueden proporcionar estos datos, por lo que necesariamente hay que atribuirlos a estas. El segundo ejemplo constituye una muestra de lo que denominamos paráfrasis presentada como narración:


Considerando el contexto de la noticia, el periodista puede atribuir la información a un dirigente vecinal; entonces, escribiría:

Un dirigente del Distrito 9, Juan Pérez Flores, informó que la construcción de los muros de contención requiere de más de 15,5 millones de bolivianos y que el financiamiento debe ser compartido entre el Ministerio de Obras Públicas, la Gobernación y la Alcaldía de Cercado, pero hasta la fecha ninguna de estas instituciones ha garantizado los desembolsos.

En otras ocasiones, cuando los periodistas obtienen información de boletines institucionales, como en el ejemplo, la atribución de fuentes es esencial:


Las dos oraciones pueden convertirse en una y el redactor puede atribuir una paráfrasis a una fuente institucional:

La Cámara de Exportadores de Cochabamba (Cadexco) anunció ayer mediante un boletín institucional que el 7 de septiembre prevé celebrar su trigésimo quinto aniversario en El Portal y que planifica entregar premios a exitosas empresas exportadoras en aquel evento.

Redactar como si los periodistas fuésemos narradores omniscientes (que lo sabemos todo, incluso lo porvenir) constituye una falta profesional:


Con transparencia, podemos redactar:

Un portavoz de la Feria Internacional de Cochabamba (FIC) adelantó ayer que la vigésima sexta Rueda de Negocios, que reúne a 260 empresas, prevé generar oportunidades de transacciones por al menos 62 millones de dólares, una cifra ya alcanzada en 2018.

Por honestidad intelectual y, en último término, por cuidar nuestra credibilidad, los periodistas debemos atribuir fuente siempre. Así evitamos el despreciable plagio.

5. Cita incompleta atribuida a una fuente no identificada

Cuando una cita contiene información delicada y crucial, que pone en riesgo la seguridad de una fuente, el periodista debe parafrasearla con la mayor prolijidad posible. Reproducirla textualmente pondría en riesgo a la fuente, de quien –por responsabilidad profesional– es pertinente reservar su identidad. Veamos:


Se trata de una cita informativa que da cuenta de las circunstancias de un supuesto (los fiscales aún lo investigan) caso de corrupción relacionado con la Alcaldía de Cochabamba. Por la magnitud del dicho, el periodista debe proteger completamente la identidad de la fuente y atribuirle una paráfrasis:

Un testigo reveló que alquilaron por 10 mil dólares tres pisos de ese edificio y que en el octavo instalaron su centro de planificación denominado “Búnker verde”.

La paráfrasis evita que algún juez (un tribunal de imprenta en Bolivia) exija la grabación. La fuente no identificada protege al sujeto que declara. Cuidar la identidad de la fuente es una decisión del periodista, no una condición de la fuente.

Si la fuente habla en primera persona, es necesario traducir lo dicho a la tercera persona, de manera que se cubra completamente su identidad, debemos evitar cualquier señal que permita identificarla:


En este caso de inseguridad, para proteger plenamente a la fuente, independientemente de su solicitud, debemos redactar:

Un observador del incidente manifestó que las víctimas convocaron a la Policía, pero no se presentó en el lugar de los hechos, lo que provocó temor entre los habitantes de la zona.

Incluso en explicaciones aparentemente inofensivas, si el periodista concluye que la integridad de la fuente corre peligro, debe atribuir una paráfrasis a una fuente no identificada. La decisión de proteger la identidad de una fuente corresponde al periodista, no al entrevistado. Con la finalidad de resguardar a la fuente, es aconsejable atribuirle solamente una paráfrasis.

6. Paráfrasis de escaso valor periodístico atribuida a una fuente no identificada

El buen periodismo aconseja que, si una fuente proporciona información privilegiada que amenaza intereses de terceros, el redactor le atribuya una paráfrasis y proteja su identidad. Algunas veces, por no evaluar suficientemente el contexto de la noticia y el contenido de la declaración, atribuyen innecesariamente una paráfrasis de escaso valor periodístico a una fuente no identificada. Así devalúan este recurso periodístico. En el ejemplo:


La paráfrasis “los cosméticos los obtienen de mayoristas, quienes llegan dos veces al mes” no contiene información privilegiada, de alto valor periodístico ni datos que provoquen inseguridad para la fuente; por lo tanto, no corresponde atribuirla a una fuente no identificada o parcialmente identificada. El redactor puede escribir:

Una comerciante del mercado La Paz, María Pérez Flores, quien asegura que se dedica al rubro por más de 30 años, confirmó que obtienen los cosméticos de mayoristas que llegan dos veces cada mes.

En textos como estos, es importante identificar plenamente a la fuente con el fin de otorgarle credibilidad. En próximo ejemplo, un experto describe los beneficios de los helicópteros en una nota que analiza el uso de las naves que utilizaba el expresidente del Estado Plurinacional de Bolivia.


El periodista debió redactar:

Un experto en aeronáutica, Augusto Klaric, explicó que los helicópteros, por su capacidad para decolar y aterrizar verticalmente, están diseñados para ingresar a zonas de difícil acceso.

Lo esencial es que el periodista evite atribuir paráfrasis de escaso valor noticioso a fuentes no identificadas. Este tipo de faltas profesionales ocurre cuando los reporteros presentan relatos informativos sobre, por ejemplo, los precios de los productos de la canasta familiar.

7. Cita redactada con doble verbo

Cuando redactamos citas, relacionamos cuatro elementos: la identificación de la fuente, un verbo declarativo para atribuir la cita, los marcadores de redacción que varían según el estilo y la cita, que puede ser una paráfrasis.

La calidad de la reportería y la competencia narrativa ayuda a que algunos periodistas añadan las circunstancias de la declaración: el tiempo (¿cuándo declaró?, para las entradas directas), el lugar (¿dónde declaró?) y el modo (¿cómo declaró?).

Por la longitud de la cita, equivocadamente incluimos dos verbos declarativos:


El redactor incluye dos verbos: “aseguró”, antes de la cita, y “acotó”, después. Así confunde al lector. ¿Escribe con estilo directo y fuente antepuesta o con estilo directo y fuente pospuesta? Porque la cita contiene expresiones en primera persona, basta redactar:

El ejecutivo de la Central Obrera Departamental, Hermo Pérez, aseguró: “Las prioridades son mantener la estabilidad laboral, generar empleo y trabajo para la nueva generación porque tenemos muchos profesionales y técnicos que han estudiado; por lo tanto, necesitamos esos espacios, es el objetivo principal que nos une”.

El próximo ejemplo contiene dos citas textuales; la segunda incluye dos verbos:


En este caso, es suficiente suprimir el segundo verbo declarativo de la segunda cita:

“Nos sorprende que el taladro no haya afectado a más árboles”, afirmó y cuestionó: “Vemos que se tala en ciertos sectores, donde proliferan tiendas comerciales y otras actividades económicas, incluso se han retirado eucaliptos a la altura de un terreno donde se pretende construir un surtidor”.

Debemos evitar la repetición del irritante verbo “dijo” y redactar con estilo directo y fuente tácita antepuesta. La siguiente muestra contiene también dos citas:


Redactaron la primera cita, una paráfrasis (se trabaja con Petrobras como cliente y como productor), con estilo indirecto y la segunda, una paráfrasis fundida con una cita incompleta (se busca modificar ciertas condiciones del contrato, pero “al momento YPFB no pierde, traspasa esta obligación”), con dos verbos, es decir, con dos estilos. Podemos reescribir el párrafo en dos oraciones:

Saavedra explicó, por su lado, que la empresa trabaja con Petrobras como cliente y como productor y que busca modificar ciertas condiciones del contrato. “Al momento YPFB no pierde, traspasa esta obligación”, aclaró.

El último ejemplo, no solo incluye dos verbos (explicó, antes y después de la cita), además ignora que la cita textual solo puede ser redactada con estilo directo porque contiene expresiones en primera persona (recogimos, percatamos), leamos:


Es aconsejable redactar:

El director de Aasana, Javier Arévalo, declaró compungido a radio Fides: “Se trató de un error de la imprenta, cuando recogimos los fólderes no nos percatamos del error”.

Este tipo de faltas se produce por dos razones: edición insuficiente y uso de citas extensas.

8. Cita cuya fuente se describe en otra oración u otro párrafo

Cada cita debe atribuirse a una fuente en la misma oración, no en párrafos u oraciones diferentes. Algunas veces los redactores escriben en un párrafo una paráfrasis y en el inmediatamente siguiente presentan a la fuente. Veamos:


El autor de la nota desconoce que la dupla cita-fuente es indisoluble. Puede redactar:

El ministro de Medio Ambiente y Agua, Carlos Ortuño, manifestó ayer que técnicos de su despacho informaron a los dirigentes del Distrito 9 sobre los avances de la aducción 2 que prevé llevar agua desde la represa de Misicuni a la zona sur, pasando por Jove Rancho y Colcapirhua.

Escribir así supone desarrollar la capacidad de informar con concisión y claridad, lo que tampoco ocurre con la próxima muestra:


El primer párrafo contiene una paráfrasis atribuida equivocadamente a un periodista; en cambio, el segundo describe a la fuente del enunciado. El reportero puede escribir:

El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana, Juan Carlos Huarachi, declaró ayer a la Red Erbol en Tarija que un ampliado nacional de esta organización decidió solicitar al Gobierno un incremento de 12% al salario básico y de 10% al salario mínimo.

Este ejemplo grafica que redactar de esa manera corresponde a un lenguaje radiofónico más que al estilo del periodismo impreso. La idea esencial consiste en presentar en la misma oración el enunciado (cita) y al sujeto de la enunciación (fuente).

9. Cita escrita utilizando incorrectamente los marcadores de redacción

En algunas ocasiones, por la premura con la que deben redactar a causa de la autoritaria (por ineludible) hora de cierre, los redactores incluyen faltas en la aplicación de marcadores de redacción. Veamos el caso de la segunda oración de este ejemplo:


Se trata de una cita incompleta redactada con estilo directo y fuente intercalada. Utiliza guiones para aislar la fuente, ignora las comillas, apela a un verbo poco expresivo, narra excesivamente para identificar a la fuente y transcribe la cita en dos oraciones. Podemos redactar:

“Quedamos ante una normativa que creó ilusiones en una población que históricamente vio vulnerados sus derechos”, protestó el activista LGBT, Álex Bernabé Colque, “hay muy poco avance”.

En otras ocasiones, los redactores omiten, por ejemplo, los dos puntos del estilo directo con fuente antepuesta:


En mejor escribir:

Durante el acto en Mizque, el director departamental del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) en Cochabamba, Edwin Almendras, explicó: “Gracias al Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, a través del INRA, nosotros venimos a garantizar el derecho propietario, la legitimación de cada una de sus parcelas y, a partir de hoy, podrán disponer de sus tierras”.

En el próximo ejemplo, el redactor incluye entre las comillas el marcador del estilo indirecto:


Recurriendo a un verbo declarativo más expresivo, podemos redactar:

Esta derrota caló hondo en Guabirá; su presidente, Rafael Paz, cuestionó la actitud de alguno de sus jugadores y advirtió que “el que no quiera estar, que se vaya”.

Finalmente, en este tipo de falta, es prudente cuidar con detalle el uso de las comillas para las citas textuales, pues permiten diferenciar la cita de la narración del periodista:


Los correctores deben completar las comillas:

“Nos está costando mucho jugar bien de local, pero el domingo debemos cambiar la historia”, manifestó el guardameta Agustín Cousillas.

La hora de cierre que se aplica al trabajo de los periodistas no justifica ninguna falta en la redacción de citas, específicamente en la aplicación de comillas.

10. Cita redactada sin estilo periodístico

El periodismo dispone de dos estilos para redactar citas: el directo y el indirecto; el estilo directo implica tres variantes: con fuente antepuesta, con fuente pospuesta y con fuente intercalada. Los periodistas, por la claridad del mensaje, enfrentamos la obligación profesional de redactar citas recurriendo a cualquiera de los dos estilos y empleando verbos declarativos descriptivos.

Algunos periodistas utilizan, en vez de verbos declarativos, la preposición “según”. Esta preposición, como las 23 de la lengua castellana, tiene un valor relacional. Es una palabra invariable que hace de enlace o nexo. En el lenguaje coloquial, la utilizamos para atribuir una cita a una fuente; por ejemplo: “Según el alcalde, la ciudad es limpia” o “Los precios del gas disminuyen, según los opositores al MAS”. Veamos algunos ejemplos sin estilo periodístico ni verbos declarativos:


Es mejor atribuir dos paráfrasis a ambas fuentes utilizando el estilo indirecto:

Los representantes de la Junta Escolar, Ricardo Aramayo (presidente) y Patricia García (vocal), informaron que el agua filtra desde junio del año pasado y que afectó a algunas aulas y a los baños del colegio.

El próximo ejemplo también ignora los estilos de redacción y omite los verbos declarativos:


Podemos reescribir la paráfrasis con estilo indirecto también:

Los informes establecen que Morales utiliza dos helicópteros Eurocopter, uno modelo EC145 y el otro AS350, además del avión presidencial FAB 001 Dassault Falcon 900EX de industria francesa.

La siguiente muestra incurre en similar falta profesional:


Respetando su estructura, los redactores pueden escribir la cita con estilo directo y fuente intercalada:

Los operativos con el Plan Mochila Segura, explica Cox, se ejecutan principalmente en Cercado, por el gran número de unidades educativas, “pero se deja en estado de desprotección al valle bajo”.

Recomendamos redactar las citas de los relatos periodísticos recurriendo a alguno de los dos estilos.

11. Cita incompleta sin fuente

Cuando un periodista redacta una cita textual, en la misma oración, debe indicar la fuente de donde proceden tales palabras. Es esencial que el lector perciba con claridad el enunciado (cita) y el sujeto de la enunciación (fuente). La dupla fuente-cita es indisoluble.


El ejemplo incluye tres párrafos. En el primero, como si fuera una narración de contexto, el redactor expone una paráfrasis sin fuente; ¿quién habla?, ¿el periodista?; imposible, lo más probable es que sea una fuente a la que el periodista omite arbitrariamente.

En la primera oración del segundo párrafo, el redactor incluye una cita incompleta redactada con estilo directo y fuente pospuesta; ahora sabemos que declara un empleado del hotel. La segunda oración del mismo párrafo presenta otra cita incompleta redactada con estilo directo y fuente tácita pospuesta.

El tercer párrafo solamente contiene una cita textual sin fuente. Redactar de este modo constituye una falta profesional. Hay que indicar con claridad a quién corresponde tal cita incompleta. Los lectores merecen saber quién es la fuente. Podemos redactar:

La Policía de Sri Lanka informó ayer que un ciudadano que se había registrado en un hotel de la capital la noche anterior hizo estallar una bomba en la fila de gente que aguardaba el buffet de Pascua del restaurante.
[Segundo párrafo].
“Un gerente que recibía a los clientes forma parte de los que murieron instantáneamente… Era el caos total”, narró el dependiente.

Considerar que es suficiente indicar la fuente en un párrafo anterior es erróneo. Los dos ejemplos siguientes presentan faltas similares:


En el primer párrafo, el periodista atribuye una paráfrasis redactada con estilo indirecto a una fuente tácita que seguramente identificó plenamente en alguna oración anterior. En el segundo párrafo, simplemente reproduce una cita textual sin fuente suponiendo equivocadamente que el lector ya sabe quién habla. Puede escribir:

[Primer párrafo]
“Nuestro presupuesto era poco más de 1.100 millones, hemos logrado incrementar casi a 1.400 millones este 2019”, informó.

En el próximo caso, ocurre una falla equivalente:


Tras el intertítulo, en el primer párrafo, el periodista narra los antecedentes y el contexto de la declaración que expone en el segundo párrafo, que aparece como una cita incompleta sin fuente. Incluyendo algún rasgo de la fuente, seguramente identificada plenamente en alguna oración anterior, podemos redactar:

[Primer párrafo].
“Se quedó en fortalecer la Coordinadora Nacional para el Cambio (Conalcam) a la cabeza de la Central Obrera Boliviana y fortalecer los consejos departamentales por el cambio”, aseguró el dirigente.

Ambos ejemplos muestran la necesidad de respetar la dupla fuente-cita en la misma oración. El redactor debe facilitar la lectura del relato, el lector necesita identificar a la fuente con claridad. En el ejemplo que sigue, aunque se trata de oraciones del mismo párrafo, la falta es evidente.


En la primera oración, el redactor atribuye una paráfrasis a una fuente plenamente identificada; la segunda contiene una narración de contexto; la tercera exhibe una cita incompleta sin fuente, el periodista supone que el lector sabe que se trata de Juan Carlos Núñez. Podemos redactar con fuente tácita:

[Primera oración]. [Segunda oración]. “No son representados por la COB y menos por el Gobierno y son los que viven en condición de empleo precario”, explicó.

Cuando extrapolamos los dichos de una sola fuente, corremos el riesgo de escribir citas sin fuente y, por lo tanto, sin estilo periodístico:


Podemos superar esta falta aplicando el estilo directo con fuente tácita antepuesta:

[Primer párrafo]
Sin embargo, aclaró: “Es la parte social y dirigencial la que prioriza la ejecución de sus obras, siempre hemos tenido ese problema”.

La regla consiste en exponer todas las citas atribuidas a una fuente, aunque sea una fuente tácita. Si los redactores escriben relatos con información de una sola fuente, la práctica recomienda que presenten los dichos con el esquema pregunta y respuesta.



BIBLIOGRAFÍA DE CONSULTA

BENAVIDES LEDESMA, José Luis y QUINTERO HERRERA, Carlos. Escribir en Prensa. Alambra Mexicana. México, 1997.

BASTENIER, Miguel Ángel. El Blanco Móvil. Ediciones El País. Madrid, 2002. 

GRIJELMO, Álex. El estilo del periodista. Taurus, Madrid, 2001.

MARTÍNEZ ALBERTOS, José Luis y SANTAMARÍA SUÁREZ, Luisa. Manual de Estilo. Centro Técnico de la Sociedad Interamericana de Prensa. Indianápolis (USA), 1993.